sábado, 6 de diciembre de 2014

El meyor regalu: un llibru n'asturianu



- Cróniques del recuerdu (Editora del Norte, 1997). El primer llibru de Xaviel Vilareyo ye una convidada sincera, clara y sentida pa compartir les pincelaes difuses de les vivencies propies. Una sucesión cronolóxica, siguiendo’l mesmu orde nel que se compusieron, de los instantes d’alcordanza, retayos esgayaos del recuerdu, poesía con forma y con mensaxe, con conteníos, amuesaos dende l’intimismu con un llinguaxe claru, mui propiu, na busca formal d’un llinguaxe poéticu personal. Mención Especial del Xuráu del Premiu Asturies Xoven de Poesía y Narrativa 1995. ISBN 84-88660-39-1. DL: AS 8/97.

- Más que probable (Ediciones Vitrubio, Madrid, 1998). Colección de poemes billingües asturianu-castellanu, esbillaos pol poeta madrilanu Pablo Méndez d’ente los de la so obra entós más recién. La referencia a los clásicos asturianos del entamu xunto cola dedicatoria a la Oficialidá espeyen darréu una serie de poemes como Playa de Navia, Camín o L’espín que marquen una nueva mirada y orientación poética. Amuesa ciertu procuru pol ritmu poéticu y por una sele musicalidá nes formes. ISBN 84-89795-12-6. DL: M 20429/1998.

- Os novos poemas (Xeira, 1999). Conxuntu de poemes n’asturgalaicu que recibió’l Premiu Vila de Sarria 1997 na XXVI edición d’esti afamáu concursu lucense en “gallegu”. Amuesa una métrica más precisa y una sonoridá aliterada característica. Equí vuelve recuperar ún de los sos primeros pasos na poesía: el haicu. El títulu fai referencia tanto a la mocedá del so facer poéticu como al fechu de recoyer aquellos primeros poemes curtios de la so xera lliteraria. DL: AS-3535/99.

- El camín d’inquietú. (Norte, 2002). Poemariu que marca la llinia más comprometida o de raigañu del autor, al empar de lo que vien publicando en revistes como Lletres Asturianes o El Canciu’l Cuélebre. Premiu Elvira Castañón 1999. Llibru dedicáu tamién a la Oficialidá. Tien dos partes: caminos ya inquietúes, esto ye, futuros y esmoliciones. Supón una nueva mirada reivindicativa hacua Asturies y hacia la llingua asturiana, una fixación na Tierra como patria del sentimientu, como terrén máxicu qu’arrodia la vida, los suaños, les pasiones, los camientos y por ello, el sentimientu.

- La causa más probable. (Trabe, 2007). Colección de relatos.

- Los ámbitos de la Nación Asturiana. (Espublizastur, 2008). Ensayu de tipu históricu y etnolóxicu sobre los ámbitos territoriales de la nación asturiana.

- Historia del cine asturianu. (Espublizastur, 2009) Una completa antoloxía del cine nacional asturianu.

- Doña Terina. (Espublizastur, 2011). Un cuentu infantil p'adultos.

- La Fuxida (ALLA, 2011). Una metáfora teatral sobre la condición humana. Premiu de Teatru de l'Academia de la Llingua Asturiana 2009.

- Les Asturies y el nacionalismu bascu (Espublizastur, 2012). Un novedosu ensayu sobre la visión d'Asturies dende la óptica del nacionalismu bascu.
 
- Del Eo al Asón (Les fueyes marielles) (Trabe, 2014). Una antoloxía poética de Xaviel Vilareyo.








Benedict Anderson y sus naciones "imaginadas"








Benedict Anderson y sus naciones "imaginadas"


Xavi Vilareyo


Benedict Anderson es un estudioso-crítico del fenómeno del nacionalismo, su origen y difusión. Nació en 1936 en China de padre irlandés y madre inglesa, se crió en California y estudió en Cambridge, por ello él mismo tiene dudas sobre su propia identidad nacional. Su situación es muy similar a la de muchos ingleses que viven en países anglófonos como Estados Unidos o a la de tantos emigrantes españoles en países hispanoamericanos, que con los años no sabrían muy bien identificarse con uno u otro país, sino más bien con una mezcla de ambos. Su libro Comunidades imaginadas (1983) es de los más estudiados sobe el tema en muchas universidades. Afirma que ni el marxismo ni el capitalismo analizaron ni entendieron correctamente el fenómeno del nacionalismo.

   Anderson afirma que actualmente vivimos uno de los auges del nacionalismo a todos los niveles, no sólo en las naciones pequeñas o que se reivindican como tales sino también en los grandes estados-nación y en las llamadas comunidades transnacionales como los judíos, tamiles o sijs.

   Anderson se apunta a las tesis modernistas que afirman que los nacionalismos surgen a fines del siglo XVIII impulsados por la prensa escrita y por la literatura y que en realidad el nacionalismo como instrumento de construcción nacional nació en América con la independencia de las colonias del norte y de los estados criollos latinoamericanos del sur.

Anderson define nación como una comunidad política imaginada como inherentemente limitada por unas fronteras y soberana. Imaginada en el sentido de creada o construida socialmente. La nación se concibe siempre como un compañerismo profundo, horizontal.

   Anderson analiza el nacionalismo desde la visión del materialismo histórico que puede ser contrastada con la visión weberiana de Liah Greenfeld en Nacionalismo: cinco rutas a la modernidad. Anthony Smith también criticó las tesis creacionistas y modernistas de Anderson afirmando que muchas naciones poseen elementos premodernos, es decir, elementos étnicos o culturales anteriores al proceso de modernización o nacionalización (etnosimbolismo).

   Benedict Anderson se vanagloria de ser uno de los pocos investigadores del nacionalismo que no lo ve como una cosa "fea". Acusa a Gellner y a Hobsbawm de ser analistas hostiles al nacionalismo y por ello imparciales. Anderson por el contrario piensa que el nacionalismo puede ser una ideología atractiva. Valora el elemento utópico del nacionalismo. El nacionalismo también obliga a un buen comportamiento y contribuye a una mejor sociedad, hace que la gente se comporte mejor porque son miembros de una misma sociedad común. Pero por otro lado Anderson se pregunta qué significa pertenecer a una nación incluso si seguimos necesitando identificarnos con un estado nacional. Habla sobre nuevas formas de nacionalismo gracias a Internet y los vuelos baratos, en procesos transnacionales o de nueva inmigración. Se queja con impotencia de que el "cosmopolitismo" (ciudadano del mundo) en realidad no existe, todos pertenecen más o menos a alguna nación.

   Anderson critica por ejemplo el nacionalismo de los inmigrantes que no se integran en el país de acogida. Critica duramente por ejemplo a los noruegos que pasan los inviernos en España montando escuelas noruegas para sus hijos en lugar de llevarlos a escuelas españolas. Ello lo achaca a un exceso de nacionalismo (noruego). También ve exceso de nacionalismo en los sijs, judíos o tamiles repartidos por todo el mundo que se empeñan en mantener a toda costa sus identidades.


¿Está realmente viendo Benedict Anderson la situación del mundo con una lente deformada? ¿Es cierto como él afirma que ya no somos tan cosmopolitas como lo éramos antes? ¿A quién o a quiénes se está refiriendo con esta afirmación? Las preocupaciones antropológicas de Anderson son qué se siente teniendo dos pasaportes y los fenómenos nuevos de la doble nacionalidad. Anderson se siente siempre entre dos o tres aguas. Con un padre irlandés y una madre inglesa siempre será difícil la elección. Como la duda existencial de si poner una sola vela a Jesucristo o a María santísima...






martes, 2 de diciembre de 2014

Los olvidados de Luis Buñuel: el arte de provocar




Los olvidados de Luis Buñuel: el arte de provocar



Jesús Javier Vilareyo 



La antropología actual no cabe duda que comparte una visión positiva de la diversidad humana (somos diferentes y eso es bueno) con una justa crítica de la desigualdad material (muchos tienen poco y pocos tienen mucho y esto no es tan bueno). Ello es debido a que la antropología ha perdido a lo largo de la segunda mitad del siglo XX su objeto tradicional de estudio que eran "los otros primitivos y alejados". La práctica desaparición de estos otros "primitivos" o su absorción y transformación por parte la sociedad global desarrollada ha motivado el llamado "giro epistemológico" de la antropología hacia nuevos objetos de estudio como eran y son tanto las comunidades campesinas tradicionales como las poblaciones marginales de las grandes urbes.

   Así, después de la II gran guerra empiezan a surgir estudios antropológicos sobre sociedades campesinas tradicionales existentes en países industrializados o desarrollados (España, Italia, México...) y al mismo tiempo empieza a surgir una nueva antropología urbana que analiza los fenómenos de inmigración, adaptación o supervivencia de grandes masas de poblaciones heterogéneas llegadas a las grandes urbes inmersas en procesos diversos de marginación, pobreza, inadaptación o exclusión social. Paralelamente a la disolución o mezcla entre lo tradicional y lo moderno surge una nueva visión que tiene en cuenta la escala local pero también la escala global en un mundo culturalmente interconectado.

   Ello ha convertido a los antropólogos y a su típica visión holista en practicantes de una disciplina ambigua donde lo más importante no es ya ofrecer análisis o interpretaciones sino más bien dar soluciones efectivas y prácticas a infinitos problemas y cuestiones humanas. Dos de los principales problemas a los que se enfrentan las comunidades y sociedades actuales de nuestro planeta son la pobreza y la violencia. Analizarlas e interpretarlas por todos y cada uno de los agentes culturales y sociales, antropólogos incluidos, es una imperiosa necesidad de nuestro tiempo, como mecanismo previo para poder ofrecer si acaso alguna solución o soluciones efectivas. No cabe duda que el primer paso para combatirlas es detectarlas.

   En 1950 el productor mexicano Óscar Dancigers, después del éxito comercial de El gran Calavera propuso a Luis Buñuel (Calanda, 1900 - México, 1983) que hiciera una película sobre los niños pobres mexicanos, pensando que sería tema de su agrado. Así Buñuel rodó en los arrabales de Ciudad de México la  película titulada Los olvidados, una de sus obras más aclamadas.

   Sus protagonistas son un grupo de adolescentes o "chicos de la calle" que se ven abocados por sus situaciones personales o familiares a una vida de delincuencia y violencia para vivir y sobrevivir. Si bien no cuenta con un gran guión la película resulta efectista y luce una fascinante frescura que la hace resaltar por su eterna contemporaneidad y modernidad.

   Escapado del correccional el malvado jovenzuelo Jaibo asesina a Julián por venganza y amenaza a Ojitos y a Pedro para que no lo delaten por sus delitos. Ojitos es un niño abandonado que vive al servicio de un mendigo ciego y Pedro tiene que trabajar ya que sufre el desamparo y desafecto de su propia madre. Acusado falsamente de robo, Pedro es ingresado en una granja-escuela de la que se escapa para no volver ya que es asesinado por Jaibo en un establo que perseguido por la policía muere por un disparo. Los dueños del establo al ver el cadáver de Pedro lo arrojan a un basurero.

   Muchos piensan que Los olvidados de Buñuel trata sobre la pobreza en Ciudad de México como la que pueda haber en tantas otras ciudades pero no es así. El verdadero protagonista aquí no es la pobreza sino la violencia, una violencia desconectada de toda causa o razón, una violencia cruel, absurda, incomprensible. En el caso del criminal Jaibo no sabemos exactamente sus antecedentes y la escena del apaleamiento y muerte de las gallinas por Pedro no es muy creíble. Así, el chico bueno de la película, Pedro, es el que sufre del desafecto de su madre y de su desestructuración familiar y el que finalmente muere víctima de la violencia juvenil. El niño tierno y cariñoso, Ojitos, es el que sufrió el abandono paterno y el que sufre también las amarguras del mendigo-ciego con el que convive. La mayoría de los diálogos de los adolescentes resultan forzados y absurdos y brillan por su ausencia las referencias sexuales o religiosas tan típicas de mundo buñueliano.

   Pero México no es España y nada más efectista para provocar que el hecho de que una madre mexicana no de pan a su hijito hambriento que encima viene de trabajar fuera porque ella no le tiene ningún cariño a su hijo.

   La película desde su estreno en México provocó la ira y rabia de todas las clases altas, medias y bajas mexicanas e incluso las críticas del mismo Partido Comunista mexicano. El novelista José Revueltas ya había sufrido también el acoso de los estalinistas mexicanos al publicar su novela Los días terrenales, también sobre los bajos fondos suburbanos mexicanos y Buñuel era consciente de este ambiente de purga cultural dentro de los comunistas mexicanos. El aragonés quiso también con Los olvidados burlarse con su ególatra socarronería del Partido Comunista de México, dándoles otra ración más de teoría buñueliana para recalcitrar sus resquemores mentales. De hecho Luis Buñuel nunca se llegó a integrar en la sociedad mexicana, él frecuentaba los ambientes europeos y españoles y siempre llevaba consigo en la cintura una pistola. Solía quejarse de que El ángel exterminador quiso rodarla en París o Londres y nunca en México. El hecho es que estrenada Los ovidados se pidió por todos los ámbitos la expulsión del aragonés de México por insultar a la imagen del país y sus gentes y la película, boicoteada, se retiró al poco de los cines. Es entonces cuando la intelectualidad francesa acude maternalmente en su socorro concediéndole en 1951 el premio a la Mejor Dirección en Cannes, calmándose desde entonces un poco los encendidos ánimos en México. Buñuel llegó a recibir ataques físicos por esta película.

   Aparentemente nos encontramos ante un cine social de denuncia de la marginación de las clases bajas y de la pobreza pero en el fondo no es así. En realidad estamos ante una fase más del surrealismo buñueliano tan repetido a lo largo de su filmografía: la ausencia de la figura del padre que origina disfunciones diversas, el niño que quiere besar a su madre y ésta no le deja y airada le agrede, la orfandad, la maldad y el crimen. El universo buñueliano se repite en su subconsciente. El ciego-mendigo añora a Porfirio Díaz porque antes había orden. ¿Todos los ciegos son amargados y malos?¿Realmente todos los huérfanos tienen que desarrollar instintos criminales? ¿Y un niño pobre? Evidentemente, no, ello sólo son fantasías o complejos personales de Buñuel pero las madres que no dan de comer a sus hijos son crueles. Las evidencias de Buñuel no dejan lugar a duda de que nos enfrentamos con esta película a un ejercicio de burla deliberada y de confusión de valores y creencias. Destacados críticos han calificado con acierto a Los olvidados como "cine de la crueldad", otra pasada más de cuchillo por los ojos de los espectadores.

   En realidad la película tiene su dosis de genialidad como otra muestra destacada del surrealismo cinematográfico ya iniciado en 1929 con Un perro andaluz. Los olvidados responde de lleno a las preocupaciones sociales del movimiento surrealista al que Buñuel accedió primero a través de la literatura. Los surrealistas tenían en común con comunistas y anarquistas que detestaban todos ellos la sociedad y pretendían cambiarla de raíz. El arma principal para hacerlo era el escándalo, fabricar un arte escandaloso que fuera una provocación para la clase dominante burguesa, es decir, para los ricos

   Los olvidados muestra así una verdad incómoda, la de la violencia en las ciudades, practicada tanto por niños, adolescentes o adultos sin contemplaciones, por arraigados o desarraigados, una verdad que todavía hoy podemos observar en los medios de comunicación casi a diario.

   El origen de esta violencia no es unívoco, a veces es culpa de la pobreza pero no siempre. No por ser pobre se es un desalmado criminal. Hay violencia y crimen en los partidos de fútbol, en las mafias de la droga o la prostitución, en las altas esferas, en las luchas de poder... en demasiados sitios. Los olvidados, nos recuerda en su crudeza a la novela Los hijos de Sánchez y a las conclusiones a las que llegó el antropólogo Óscar Lewis en sus tesis sobre la "cultura de la pobreza": que ésta era más difícil de erradicar que la propia pobreza.


   Los olvidados, como cine de la crueldad o de la violencia hay que contemplarla como contrapunto a otra película anterior: Las Hurdes, tierra sin pan (1933) pues esta cinta sí es un ejemplo de "cine de la pobreza" en concreto en una región española. En Tierra sin pan no hay violencia física, sólo hay pobreza, miseria y enfermedades, una pobreza inexplicable en una tierra fértil y pacífica. Sin embargo Buñuel quedó fascinado de que además de pobreza encontrara dignidad en la gente, inteligencia y apego extremo a una tierra. Una tierra y unos seres en el desamparo, en el difícil camino de muchos seres humanos hacia el sustento, el progreso y el bienestar. Pero Los olvidados  es otro mundo, es el mundo de la crueldad indigna, de la ignorancia gamberra, de la falta de respeto, de la violencia grotesca y del desapego maleducado a los valores humanos. Es por ello que Buñuel nos hace tragar otra taza y media de su sopa surrealista, indicándonos con su sabia socarronería que el problema principal de México no era la pobreza sino la violencia, esa violencia que aniquila sin remedio a todo y a todos.





jueves, 13 de noviembre de 2014

Toponimia asturiana de La Pernía






Toponimia asturiana de La Pernía


Xaviel Vilareyo y Villamil



La Pernía ye una comarca histórica nes cuenques altes de los ríos Carrión y Pisuerga, na fastera sur del Cordal. Comprendía unos 24 conceyos que van amestándose pal sur cola meseta. Pertenez al Reinu d'Asturies dende los oríxenes yá que foi la primer tierra al sur del Cordal Asturianu n'ocupase. Tando al sur de Liébana configuróse con ésta como un solu condáu (provincia) asturianu. La peculiaridá fronteriza y estratéxica de Pernía permitió constituyir los alfoces (territoria) de Peñas Negras y Cervera, con castiellos 'tenentes' que governaben les poblaciones (suburbia castellorum). Piedras Negras (Petras Nigras) fundóse como baluarte defensivu del Reinu d'Asturies.


La Carta-puebla de Brañosera, del añu 824, del reináu d'Alfonsu II ye'l fueru municipal más antigu d'Asturies conserváu y ye testimoniu d'esta segunda repoblación foramontana.

La primer constancia documental de Cervera apaez nel monasteriu llebaniegu de Nouroba, del añu 819 durante'l reináu d'Alfonsu II d'Asturies. La comarca cismontana, ya pacificada, foi repoblándose de xente del otru llau de la vertiente asturiana.

Dientro del Condáu de Liébana, La Pernía foi adquiriendo una identidá diferenciada y una progresiva vinculación a la ilesia de Palencia. En 1034 instáurase la diócesis de Palencia. Fernando I confirma en 1059 sos llendes. Pernía yera entós cinco alfoces: Cervera, Peñas Negras, Resoba, Mudá y Tremaya.

En 1125 torna apaecer el nome de Pernía: nel monasteriu de Piasca, Rodrigo González figura como señor d'Asturies (de Santiyana), Liébana y Pernía. En creándose la Merindá Mayor de Castiella, Asturies de Santiyana, y les merindaes menores, una d'elles yera la de Liébana-Pernía, va consolidadose en Castiella una estructura alministrativa estable. 'Pernía' desapaeció de la oficialidá alministrativa a mediaos del XIX.

La llingua propia de La Pernía inclúyese dientro del dominiu llingüísticu del asturianu, formando parte de la so variedá dialectal oriental.

La formación d'una comarca cismontana nel condáu asturianu de Liébana requirió una denominación propia. El primer testimoniu escritu d'esti vocablu provién del sieglu XII. Cabe suponer que 'Pernía' surde del raigañu llatinu penn- (o pinn-), 'ala' o 'almena'.


Evolucionando nel medievu los vocablos penna, pena, pinna o, más significativamente, penia, que pañaron les acepciones de ''peña' o de 'fortaleza'. Asina decantámonos por que 'Pernía' significara dende un principiu 'fortaleza' o 'comarca fortificada'. Igual que 'Castillería', que naquel entós formaba parte de Liébana-Pernía. Esta interpretación adecúase a los comienzos del Reinu d'Asturies, cuando estos montes yeren frontera natural del reinu asturianu. Pa esti fin defensivu construyéronse castros sobre los collaos y aquellos baluartes asturianos sobre los cumales fueron lo que dio nome a 'La Pernía'.

La llingua propia de La Pernía inclúyese dientro del dominiu llingüísticu del asturianu, formando parte de la so variedá dialectal oriental, caracterizada pol mantenimientu de la efe llatina mediante aspiración de la mesma (f.uente o f.uan, f.umu, f.itu...).

Otru rasgu típicu ye la palatalización (llosa, llende, llares, llazos, llama, llueza, llera...), el mantenimientu del grupu –mb- (lomba, lamber, lambreña...) y otros resultaos asturianos (Olaya, Santiyana, Santuyán, regüeye, regoyu, milayu, tremaya, ruya, payules...).

vilareyo
Abunden los diminutivos en –ín- (colladín, lloventín, correntín, Pachín, culín, escarpín...), los finales masculinos en –u (f.oyu, colláu, ríu, prau, jatu...) las guturalizaciones iniciales (güevu, güecu, güesu, güerta, gomitar...); les preposiciones de llugar del tipu so- (so la peña, so pontón, so los güertos, so la cuesta...); verbos (diz, tien, vien, sal...); y diptongos asturianos (sietecientos, juegar, güétagu, duerna...), contracciones pal, tol, nel...; y otros rasgos más del asturianu. La toponimia autóctona de La Pernía, que tamién sufrió un procesu de castellanización, presenta manifestaciones típiques del asturianu como llingua que ye propia de La Pernía, y de la que la siguiente llista ye sólo una pequena amuesa:

Altu Regüeye, Amayuelas, Argañal, Bardales, Las Collallosas, Pumar, Llagos, Caminu Pindiu, Colladín, Collallosas, El Colláu, La Llosa, Esgobiu, F.oya, F.uan Fría, F.uan Seca, Lladas, Llaguillos, Llama, Llantas, Llazos, Los Llazuelos, Llende, Lleramanzanu, Llongar, La Llueza, Molín, Orzanéu, La Puente Cimera, Santuyán, El Sel, Los Seles, Socolláu, Solamata, Solosgüertos, Sorrobléu, Trespeñas, Valdebedules, Valdiduerna, Valtolaya, Vegallares...







15 años d'oficialidá del asturianu 1999-2014





Miranda del Douro, onde l'asturianu sí ye oficial



El mirandés ye úa llengua falada nel estremu nordeste del territoriu actual de Portugal, na frunteira cun España, núa rexión que ten alredor de 500 km², formada por quaixe tol cunceiyu de Miranda del Douro, y por algúas aldés del cunceiyu de Bomioso, Braganza, Mogadouro y Macedo de Cavaleiros .

Miranda del Douro ye una ciudá y conceyu de Portugal llindante cola Provincia de Zamora pel ríu Duero. Cunta con un interesante patrimoniu vieyu como la so grandiosa catedral renacentista y el castiellu medieval que se remonta al castiellu construyíu pol rei Alfonsu I d'Asturies nel añu 857 nesa mesma llomba. Pertenez al Distritu de Braganza, Rexón Norte. Habitáu polos astures-zoeles, la Tierra de Miranda históricamente perteneció al Conventus Asturum y obispáu d'Astúrica Augusta y posteriormente al Reinu d'Asturies. Na Edá Media nunca perteneció al Condáu Portucalense pero yá nel sieglu XII el conde portucalense Alfonso Henriquez I pretende conquistala. Reconquistada pol reinu asturianolleonés con Alfonsu IX d'Asturies y Lleón vuelve definitivamente pa Portugal nel  añu 1213.

No que se conoz como Tierra de Miranda o antigu obispáu de Miranda fálase una variedá del idioma asturianu, la occidental, que se conoz como "llingua mirandesa" o mirandés que tien calter de llingua oficial dende'l 29 de xineru de 1999 cuando'l Parlamentu portugués declara la oficialidá por un decretu-llei. Nesi añu la Universidá de Lisboa y el Conceyu de Miranda ellaboraron una Convención Ortográfica non basada nel asturianu sinón nel portugués (grafíes lh, nh, desapostrofación...). Dende l'añu 1986 enséñase en toles escueles y na sede mirandesa de la Facultá de Lletres. Nel añu 2003 creose l'Anstituto de la Lhengua Mirandesa pa curiar la escritura, pureza y afitamientu de modismos normativos. Tola rotulación, información turística y documentación oficial de la zona ta en billingüe y la presencia del mirandés na sociedá, nos medios y na cultura ye creciente.

   Unes 15.000 persones falen mirandés de tola fastera portuguesa (Miranda-Bomioso-Sendín). En Picuote el mirandés úsase como única llingua y por ello ye oxetu d'abondos estudios llingüísticos y antropolóxicos. Notres poblaciones la llingua mirandesa teníase como idioma diferente al portugués pero como dalgo inferior, como un falar rústicu o charru pero que gracies a la enseñanza y a la oficialidá la xente yá ve la so llingua como dalgo de lo que tar orgullosos y contentos porque forma parte de la so historia ya identidá humana.

   Los Festivales de la Canción Mirandesa y los concursos lliterarios en mirandés y les abondes traducciones de llibros y cómics són mui populares. Radio Mirandum emite en mirandés en FM ya internet. El mirandés o asturianu braganzanu influye abondo na fala d'otres zones más amplies y ye mui similar al asturianu de Zamora llamáu tamién senabrés, alistanu, sayagués englobaes toes estes fales dientro del asturianu occidental.

   L'organismu cristiano-evanxélicu norteamericanu Summer Institute of Lingüistics (Ethnologue) dedicáu a traducir la Biblia a toles llingües del mundu  otorga al mirandés un códigu propiu como llingua diferente, sin embargo la UNESCO considéralu dientro de la llingua asturiana.

   Foi l'investigador José Leite de Vasconcelos el que "descubrió" académicamente esti dialectu en 1882 col so ensayu afirmando que pertenecía al dominiu "lleonés". Menéndez Pidal en 1906 yá incluye la zona portuguesa dientro del so mapa del "lleonés".

   En 1999 el Conceyu de Miranda del Douro hermánase col conceyu asturianu de Bimenes que foi el primer conceyu d'Asturies en declarar en 1997 al asturianu como idioma oficial dientro del so ámbitu municipal, fechu que foi seguíu notros conceyos asturianos que tamién declararon darréu al asturianu como llingua oficial nun impulsu social que se conoció como "L'Espíritu de Bimenes". Esi Espíritu o Aliendu llegó en 1999 a Miranda del Douru que dende entós tien al asturianu mirandés como llingua oficial.


   

Semblanza del antropólogo español Ángel Palerm


Semblanza del antropólogo español Ángel Palerm 

                                                     Jesús Javier Vilareyo Villamil



El antropólogo español Ángel Palerm (Ibiza, 1917 - México, 1980) analizó los orígenes de la antropología desde un planteamiento histórico y los sitúa cronológicamente en tres periodos de expansión y contactos o choques culturales. El primer origen de la antropología sería durante la civilización grecorromana (Heródoto, Plinio, Estrabón...). El segundo periodo de auge de la antropología sería durante el Renacimiento y los grandes viajes y colonización de los imperios español y portugués (siglos XVI-XVII) con tratadistas relevantes como Joseph de Acosta, Bernardino de Sahagún, Bartolomé de las Casas o el propio Cristóbal Colón. El tercer periodo sería el de los grandes imperios coloniales del siglo XIX (el británico, francés, holandés...) que se suman a los ya existentes español y portugués, y que se consolidan más hacia África y Asia. Palerm rompe así el cánon clásico que viene a situar el origen de la antropología en Darwin en su vertiente más física retrasándolo hasta la colonización grecorromana de los distintos pueblos del Mediterráneo. Palerm usa la terminología francesa de "etnología" para referirse a la antropología en general.

   Rompe también con otra característica de la antropología española en la que los antropólogos por razones diversas tienden a estudian su propia tierra y cultura, afirmando que lo ideal es estudiar una cultura "distinta" para evitar caer en el vicio del etnocentrismo. Palerm cree en otro "continuum" antropológico como es la unidad esencial del hombre, contrapuesto a la diversidad de sus formas culturales. Palerm habla de la unidad del hombre en cuanto ser vivo humano y por otro lado habla de la diversidad de sus formas culturales. Esta unidad humana ya apuntada por la Ilustración fue también apoyada por Bastian y Levi-Strauss y es también otra característica de la antropología académica española, muy vinculada a la filosofía estructuralista y sociologista francesa.

  Palerm evidentemente es un americanista, recomienda el estudio de las sociedades latinoamericanas por su "otredad" y diversidad sin darse cuenta que en realidad para un español o para un portugués esas sociedades, rurales o urbanas, indígenas o mestizas, en realidad puede que ya no sean tan diferentes a las de la península ibérica. Palerm reconoce que los antropólogos pueden también ser útiles al estudiar los cambios en sus propias sociedades (campo-ciudad) y reconoce la utilidad de la práxis marxista como instrumento para el cambio utópico.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

El Patronazgo y la Clientela


El Patronazgo y la Clientela
Jesús Javier Vilareyo y Villamil
Las relaciones de patronazgo social y clientela son unas estructuras sociales muy antiguas instituidas ya en la cultura romana así como en otras comunidades mucho más ancestrales (la devotio ibérica). En general responden a la idea de la sumisión, obediencia o dedicación de unas personas de nivel socioeconómico bajo (clientes) a otra-s de nivel alto (patrón, padrino...) relación de la que se obtienen beneficios mutuos de diverso tipo. Durante la Edad Media podían ser relaciones de vasallaje. Estas formas de patronazgo subsistieron básicamente en amplias zonas campesinas y depauperadas del sur de Europa extinguiéndose en las sociedades industriales, urbanas y económicamente más desarrolladas. También existen en muchas partes del mundo.

   El cliente por lo general ofrece obediencia, lealtad y sumisión al patrón que le corresponde con protección, beneficencia o ayudas económicas diversas, siendo éste normalmente una persona pudiente y con ambiciones de dominio social, político y económico, y necesitada por ello de una red de ayudantes y fieles servidores.

   Su característica definitiva es la brutal jerarquía establecida entre patrón-rico-poderoso y clientes-pobres-débiles. Ambición y servidumbres se conjugan así en una red de intereses tanto más amplia como sea el poder de dominio de cada patrón.

   Evidentemente hay muchas clases de clientes. Cicerón diferenciaba tres. Algunos clientes tenían incluso varios patronos. Tener gran clientela significada gran prestigio. El servilismo, la adulación al patrón (la salutatio) son componentes típicos de los clientes que esperan recibir por su parte protección, favorecimiento, esto es, mecenazgo. Los clientes que comían del patrón pero no "trabajaban" para él por vagancia eran llamados "parásitos" que en griego significa literalmente "comensales".

   La función de la institución clientelar era la de permitir a individuos pobres pero aptos su ascenso y desarrollo social al margen de sus propias y débiles redes familiares. Supone un estadio intermedio entre la esclavitud y la sociedad contractual. es por lo tanto una estructura social post-esclavista y pre-contractual.

   Objetivamente puede haber tantas clases de patronazgo como patronos, cada uno orientado a sus respectivos fines. Unos se orientarán hacia los negocios, las explotaciones agropecuarias, las empresas... otros hacia la política, la obtención de votos, otros quizá sólo busquen prestigio o posición social y con frecuencia aspiren a una suma de todo ello. El cliente generalmente tiene ambiciones más básicas, sólo busca ganarse un medio de vida (comer, comodidad, un trabajo estable, dinero, ropa, tener casa, favores...) que pretende conseguir gracias a sus servicios al patrón.

   En España el patronazgo susbiste en determinadas zonas menos industrializadas (Andalucía, Galicia...) lo mismo que en muchas partes de América Latina. En España el patronazgo político suele llamarse "caciquismo" y está muy relacionado con prácticas de nepotismo y amiguismo (enchufes). La rivalidad o el conflicto de intereses entre redes clientelares o mafias puede ser mucho más peligrosa cuanto más se encuentren éstas involucradas en actividades ilegales como contrabando, comercio de drogas o prostitución.